INTELIGENCIA EMOCIONAL Y TECNOLOGÍA

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Cuentos interactivos, videojuegos y vídeos para que aprendan a dirigir sus vidas

Desde que hace más de 2.000 años Platón argumentó que “todo aprendizaje tiene una base emocional”, científicos, educadores y filósofos han tratado de probar o refutar la importancia de los sentimientos.

Hace apenas unos años, un análisis de más de quinientos ejecutivos de diferentes partes del mundo realizado por la empresa de headhunting Egon Zehnder International, mostraba que, más allá del coeficiente intelectual o la experiencia previa, la inteligencia emocional permite predecir con mayor certeza el éxito de un profesional. No es de extrañar pues que la Harvard Business Review se refiera a ella como “la llave del éxito profesional”.

El periodista y psicólogo estadounidense Daniel Goleman, actualmente considerado el gurú de la inteligencia emocional, subraya en su último libro, Primal Leadership, el impacto de una mayor inteligencia emocional en la capacidad de liderazgo. En este sentido, la mundialmente conocida Coca-Cola explica que los líderes de las diferentes divisiones de la compañía que presentan una alta inteligencia emocional superaron los objetivos asignados en más de un 15 % y mejoraron notablemente el ambiente de trabajo y satisfacción de las personas a su cargo.

Pero, ¿qué es exactamente la inteligencia emocional? Peter Salovey, pionero en el estudio de la inteligencia emocional, la define como la capacidad para observar nuestras propias emociones y las de los demás y regular y utilizar esta información para solucionar problemas.

 

Daniel Goleman distingue entre cuatro dimensiones básicas que vertebran la inteligencia emocional:

🌟 Autoconciencia emocional, que es la capacidad para entender lo que sentimos.

🌟 Automotivación o habilidad para orientarnos hacia nuestras metas.

🌟 Empatía, referida a la capacidad para ponernos en el lugar del otro.

🌟 Habilidades sociales o facilidad para relacionarse con los demás, comunicar de manera efectiva y asertiva…

 

A este respecto, subrayar que David Caruso, psicólogo, consultor e investigador en Yale, señalaba que “Es muy importante entender que la inteligencia emocional no es lo contrario de la inteligencia, no es el triunfo del corazón sobre la cabeza, es la intersección única de ambos”.

Nos planteamos ahora la siguiente pregunta: la inteligencia emocional, ¿se nace o se hace? Los diferentes autores parecen coincidir en que la inteligencia emocional no es innata, sino que las habilidades que la componen y que arriba mencionamos se aprenden a lo largo del tiempo. Coinciden también los expertos en la imperante necesidad de introducir la educación emocional en las aulas.

Las TIC son una herramienta muy interesante para trabajar la inteligencia emocional dentro del aula. Los niños y niñas de infantil, primaria y secundaria son nativos tecnológicos, los métodos educativos tradicionales no se adecúan a su forma de entender el mundo. Por el contrario, las TIC se incorporan a su aprendizaje de manera natural e inconsciente.

Educadores y familias cuentan a este respecto con una gran variedad de recursos; desde cuetos interactivos hasta videojuegos, aplicaciones y vídeos. Una sencilla búsqueda en internet nos llevará a blogs como Por el camino de las emociones o Tiching, que facilitan el acceso a estas herramientas.

 

Cuentos interactivos

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Los cuentos son una invitación a entrar en un mundo de fantasía y aventura en el que niños y niñas tienen la oportunidad de mejorar sus habilidades emocionales de manera sencilla y cercana. Technology for emotions, nos propone dos fantásticos títulos para compartir con los más pequeños: La historia de Dracolino y ¿Quién apagó la Luna?

 

Videojuegos

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Cada vez más profesores apuestan por la creación de ambientes de aprendizaje motivadores. En esta línea, está cobrando gran importancia la gamificación, una técnica de aprendizaje que traslada la mecánica de los juegos (acumulación de puntos, niveles, premios, misiones…) al ámbito educativo. Así, los videojuegos pueden convertirse en grandes aliados para profesores y padres. Os dejamos a continuación dos videojuegos que nos ayudarán a trabajar la inteligencia emocional:

  • Aislados, un videojuego dirigido a estudiantes de 10 a 15 años que, tras naufragar y llegar a una isla desierta, tienen que enfrentarse a situaciones extremas en las que la autoconciencia juega un papel clave.
  • Gomins, que invita a los más pequeños a embarcarse en una aventura espacial en la que se mezclan juegos tipo puzle y el cuidado de una mascota. Este videojuego permite que los padres observen la evolución de sus hijos y colaboren con ellos para superar las misiones y problemas a los que se enfrentan los coloridos personajes del videojuego.

 

Vídeos

Por último, os proponemos el juego de El detective de las emociones. Éste sencillo juego consiste en que los niños identifiquen las emociones de los personajes que protagonizan los diferentes vídeos que se reproducen en el aula. Algunos de los vídeos más populares son: Chicken or the Egg y Empathise, para trabajar la empatía; y Ciudad colorida, sobre la capacidad de expresar sentimientos.

 

Como dijo Vincent Van Gogh, “las pequeñas emociones son los grandes capitanes de nuestras vidas y las obedecemos sin darnos cuenta”. La mejor manera de dirigir nuestra vida es comprenderlas y saber manejarlas.

 

¿Qué opináis? ¿Estáis preparados para ayudarles a poner rumbo a su futuro?

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